martes, 25 de octubre de 2011

CRÓNICA

MIGRACIONES, MÁS QUE UN VIAJE, UN SEGUNDO HOGAR.

En Colombia cada día es más difícil conseguir trabajo, lo ha dicho incluso agencias y entes especializados del país, por ejemplo la Confederación General del Trabajo. Cada día hay más personas graduadas y menos trabajos para ellos, sin embargo, para algunos existe otra posibilidad más allá de las fronteras colombianas, sólo para unos pocos suertudos que consiguen el ‘vale’ para pasar de un país a otro legalmente.

Este es el caso de Jaime Betancur, un ingeniero de sistemas nacido en Medellín y para el que la vida le trajo una ‘rachita’ de suerte, el cual con sus estudios y su manera de desempeñarse laboralmente pudo ir más allá y entrar a los Estados Unidos con su esposa y su hijo.

El 28 de octubre de 2009 empacaron sus maletas y llenos de miedos se fueron a aventurar en zona estadounidense. Para ellos todo fue más fácil a comparación de algunos miles de migrantes que viajan allí, gracias a que contaban con la compañía de una hermano de Jaime que ya era residente de este país hace aproximadamente 8 años, y claro está, algunos familiares por parte de María, su esposa, que no eran de mucho contacto, pero en caso de emergencia eran de mucha ayuda.

El niño, por suerte apenas estaba empezando a hablar, por lo que el idioma resultó ser bastante fácil de aprender, y para ellos dos, los padres, no resultó tan difícil, gracias a todos esos ‘cursitos’ que se hacen en la universidad y algunos por aparte que al final resultaron útiles en ese momento, sin embargo, la suerte seguía de su lado, el lugar en dónde se encontraban era Fort Lauderdale, ubicada en el condado de Broward en el estado Estadounidense de Florida, dónde había mucha población latina que facilitaba aún más la estadía.

Luego de dos años de permanencia, el 4 de Septiembre de 2010, volvieron a Colombia, su país de origen. “Volvimos porque la visa se nos venció, sin embargo en la empresa dónde yo trabajo se encargaron de todo el papeleo, mientras yo trabajaba virtualmente desde mi casa en Colombia, esas son las ventajas de la tecnología”, afirma Jaime Betancur.

Permanecieron en Colombia en la casa de las hermanas de María, hasta el 8 de Octubre de 2011, día en que se devolvieron para el que ellos llaman “Nuestro segundo hogar”.

Ésta vez no se fueron llenos de miedos, ya conocían hacia dónde iban, y el idioma luego de un año seguía impregnado a ellos y para el niño los últimos días en Colombia fueron de mucho estudio del inglés.

“Nosotros volvemos porque Estados Unidos nos ha brindado una gran posibilidad de supervivencia, Colombia es nuestra casa, allí nacimos, sin embargo, allá no hay de dónde comer, aquí en Estados Unidos por el contrario, tenemos una vida, unos amigos, un trabajo, un hogar”, expresa nuevamente Jaime Betancur.

Es así como una familia de antioqueños se siente feliz de su vida en los Estados Unidos, experimentando así lo que llaman el efecto “Yo-Yo”, dónde quienes ya han estado en otros países y han sido devueltos a su país de origen, regresan allí porque consideran que su vida la han hecho en otras regiones.

Y no sólo es el caso de Andrés y su familia, sino el de muchos migrantes que luego de hacer su vida en el extranjero, ya ese país dónde se encuentran se convierte en su ‘Segundo Hogar’.

martes, 11 de octubre de 2011

INFORME ESPECIAL 2

UN FENÓMENO MUNDIAL LLAMADO MIGRACIÓN.

Mientras que en Estados Unidos los migrantes vuelven, de Colombia se van por la falta de trabajo y el aumento del conflicto armado.


Luego de que el diario estadounidense The New York Times publicara que el número de indocumentados que se encuentran en Estados Unidos no son recién llegados, sino por el contrario, son ciudadanos que ya han sido devueltos a su país de origen, pero que consideran que su hogar se encuentra en Norteamérica y han vuelto allí, se ha encontrado que este fenómeno es llamado el “efecto yo-yo”, dónde quienes ya han experimentado el paso de las fronteras a Estados Unidos y han sido deportados a su país, asumen grandes retos para luego volver con sus familias, casi siempre, indocumentados nuevamente. El porcentaje de mexicanos, sostuvo el periódico, que han sido recapturados es de 44 por ciento de un total de un 56 % que son en general los inmigrantes en Estados Unidos.

Jaime Betancur, ingeniero de sistemas antioqueño establece que “vuelvo a Estados Unidos después de un año de retorno a Colombia porque mi trabajo y mi hogar lo tengo allá y porque mucha parte de mi familia habita en Norteamérica, a veces me siento un Estadounidense”. Este tipo de migración se considera una migración de retorno o movimiento de personas que regresan de manera voluntaria ya sea a su país de origen o al país dónde consideran que tienen un hogar.

En Colombia, aproximadamente el 10 por ciento de la población vive fuera del país, gracias principalmente, a la falta de trabajo que existe actualmente en el país, sin embargo, el aumento del conflicto armado también es una de las principales causas de las migraciones colombianas hacia otros países, establece así un artículo publicado en el Sitio Web de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA).

“Los jóvenes se van del país porque las condiciones de trabajo aquí son pésimas. Hoy, por ejemplo, los jóvenes firman contratos de trabajo de 9 meses en los cuales son obligados a trabajar por tres meses sin recibir ningún sueldo, es decir, se les obliga a trabajar gratis” afirma así Gabriel Rondón, del sector de juventud de la Confederación General del Trabajo (CGT), en el mismo artículo de la CSA.

Aproximadamente, 214 millones de personas, es decir, el 3.1 % de la población mundial está constituido por migrantes, según lo establece las Naciones Unidas, y 85 millones de personas son migrantes laborales.

Existen así, varios tipos de migración aparte de la laboral. La migración de estudios en el exterior, para realizar doctorados, intercambios y demás, la migración familiar o reunificación familiar, la migración interna que se lleva a cabo en el interior de país, de carácter académico, laboral o por desplazamiento, que es uno de los más comunes en Colombia y finalmente la migración irregular, la cual está relacionada con la entrada o permanencia en un país sin la correcta documentación.

Así pues, establecido por la Organización Internacional para los Migrantes (OIM), para todo Estado, los migrantes son grandes contribuyentes para su economía, gracias a que éstos toman aquellos puestos para los que no existe una demanda alta entre la población local y aportan fuerza laboral.

miércoles, 5 de octubre de 2011

INFORME ESPECIAL 2

BORRADOR INFORME ESPECIAL SOBRE MIGRACIONES

Luego de que el diario estadounidense The New York Times publicara que el número de indocumentados que se encuentran en Estados Unidos no son recién llegados, sino por el contrario, son ciudadanos que ya han sido devueltos a su país de origen, pero que consideran que su hogar se encuentra en Norteamérica y han vuelto allí, se ha encontrado que este fenómeno es llamado el “efecto yo-yo”, dónde quienes ya han experimentado el paso de las fronteras a Estados Unidos y han sido deportados a su país, asumen grandes retos para luego volver con sus familias, casi siempre, de la misma manera a E.U. El porcentaje de mexicanos, sostuvo el periódico, que han sido recapturados es de 44 por ciento de un total de un 56 % que son en general los inmigrantes en Estados Unidos.

En Colombia, aproximadamente el 10 por ciento de la población vive fuera del país, gracias, principalmente a la falta de trabajo que existe actualmente en el país, sin embargo, el aumento del conflicto armado también es una de las principales causas de las migraciones colombianas hacia otros países, establece así un artículo publicado en el Sitio Web de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA).

“Los jóvenes se van del país porque las condiciones de trabajo aquí son pésimas. Hoy, por ejemplo, los jóvenes firman contratos de trabajo de 9 meses en los cuales son obligados a trabajar por tres meses sin recibir ningún sueldo, es decir, se les obliga a trabajar gratis” afirma así Gabriel Rondón, del sector de juventud de la Confederación General del Trabajo (CGT), en el mismo artículo de la CSA.